Érase una vez

Por mucho que lo intente, no puedo correr más. Olvidé cómo retroceder a tus pasos. Ahora los lunes ya no duelen, ni los domingos vuelven. Sin decir nada y sin parar de hablar, la carroza de Cenicienta se convirtió en calabaza. Pero comer perdices dejó de ser de cuento. Alicia ha vuelto a crecer al … Sigue leyendo Érase una vez

Ni una menos

Llega algo que imprevisiblemente se cuela en tus planes, sin saber cómo ni cuándo. Entonces dejas de partir en dos todos los papeles que escribías casi a oscuras y ya no cierras la ventana por si llueve. Dejas de recoger los platos rotos y hasta parece que levantarse cuesta menos. Notas el aire sobre la … Sigue leyendo Ni una menos

Ojalá

Llevaba tiempo queriendo escribirte lo que de vez en cuando me pasa por la cabeza. Más de una vez me quedé con las ganas de hacerlo, y alguien me dijo que nunca es tarde. Podría haberte mandado un típico mensaje como a cualquier otra persona, pero ya lo ves, no eres comparable. Siempre hemos tenido … Sigue leyendo Ojalá

Bajo tu oxígeno

Éramos lluvia dispuesta a arrasar con todas las calles de Madrid en plena noche de invierno, el claxon que sonaba en la madrugada, y la señal de prohibición capaz de parar el mundo. Volábamos los acordes del canon de Pachelbel, el silencio de alguien que amaba Neruda, y las más de 100 mentiras que inventó … Sigue leyendo Bajo tu oxígeno

Andando lento

Haz que tus pisadas no lleven prisa, y serán tan grandes que alcanzarán al viento. Haz que vayan despacio pero firmes, marcando la ruta que algún día alguien querrá seguir.   Que tu mirada no retroceda. La piedra con la que tropezaste dos veces solo fue el castigo de la bondad.   Que no te inquieten … Sigue leyendo Andando lento

Tras la piel

Me destruyen lentamente las balas que atraviesan mi realidad. De forma rápida y desordenada, de forma impredecible. Por cada disparo que mis ojos ven, una de mis extremidades muere. Se destruye la movilidad, se construye el miedo. Siento cómo el llanto ha tomado las riendas de mi alrededor y siento el pánico apoderándose de almas … Sigue leyendo Tras la piel

Adicción

Me acostumbré a escuchar el ritmo que marcaba el metrónomo de tus pies, a que alargases mis domingos, a que frenases mis tormentas.   Me acostumbré al sello de tu voz que acabó grabado en mis oídos, como el poema que cualquier poeta sin inspiración quisiera tener.   Me acostumbré a los columpios que balanceaban … Sigue leyendo Adicción